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BALLENAS, ELLAS SABEN MÁS QUE NOSOTROS

  • Foto del escritor: Napoleón Fillat
    Napoleón Fillat
  • 4 may
  • 3 min de lectura

Por Lic. Napoleón Fillat Ordóñez, Coordinador en legislación ambiental y ANPs

Ubicado privilegiadamente en la costa oriental de la península de Baja California, frente al Mar de Cortés, se encuentra el Parque Nacional Bahía de Loreto, uno de los lugares más hermosos de México, una joya natural conocida por pocos, en donde reside y transita una cantidad descomunal de biodiversidad.

 

En este lugar se mezcla la sierra rojiza de fragmentos desérticos con aguas azules cristalinas, y cientos de especies que te reciben por mar y por tierra. No es coincidencia que se le conozca como el santuario de la ballena azul o que se encuentre dentro del polígono denominado “Acuario del mundo” por Jacques Cousteau.

 

En 1996 se decretó como Parque Nacional Bahía de Loreto para brindarle la mayor protección posible, tanto en ecosistemas marinos como terrestres. Esto ha permitido que las especies que habitan estas 206,580 hectáreas, como la ballena azul (Balanoptera musculus), tengan un lugar seguro para lograr llevar a cabo migraciones de hasta 10,000 km (ida y vuelta) para alimentarse de krill en aguas mexicanas.

 

El 10 de abril de este año se publicó en el Diario Oficial de la Federación un decreto firmado por la Presidenta Claudia Sheinbaum en el que se habilita a Loreto como puerto de altura y cabotaje, poniendo en riesgo inminente a este ecosistema. Tal medida abrirá la posibilidad de instalar muelles de mayor dimensión, recibir embarcaciones de gran capacidad, generando más volumen de turismo, ruido, e incrementando la probabilidad de colisiones. Entre las consecuencias más severas se encuentra la contaminación de las aguas, en las que con seguridad habría daños irreversibles y la afectación directa a este refugio esencial para la ballena azul, así como para las más de mil especies marinas y costeras que cohabitan esta región.

 

Cuando digo que las ballenas saben más que nosotros me refiero a los millones de años de evolución, exploración, resiliencia y generaciones que han definido rutas migratorias, dietas óptimas para su desarrollo, amenazas, así como principales sitios de descanso, reproducción y alumbramiento, como lo hicieron al elegir como destino esta joya mexicana.

 

Nosotros los humanos ni con las mejores tecnologías lograríamos los resultados tan precisos y perfectos que las ballenas han logrado, por lo que los datos indicadores de la naturaleza deberían por default ser considerados para tomar decisiones de gran impacto ambiental, como lo es este decreto. Es decir, si la ballena azul con su sabiduría milenaria escogió este lugar es por algo, y eso lo debemos respetar y conservar.

 

A lo largo de las administraciones de gobierno se han tomado decisiones que no pueden dejar contentos a todos, sin importar el partido, pero optar por medidas que no han sido de conocimiento y estudio de la gente que está inmersa en las áreas naturales protegidas es algo que nos debería de doler a todos. Porque al final, nosotros como individuos estamos de paso, pero dejamos una marca profunda en muchas generaciones de una especie que no se puede defender.

 

Espero, a nombre de todos los amantes del mar, que se recalculen los daños de un decreto de esta naturaleza, sin politizar o priorizar los intereses económicos de las administraciones gubernamentales. Es fundamental respetar los motivos por los que la ballena azul eligió este lugar como su santuario predilecto en el mundo, así como escuchar las opiniones de las comunidades que habitan, prestan servicios o han estudiado durante años este sitio patrimonio de la humanidad.


Nunca es tarde para evitar que una especie animal sufra por la firma autógrafa de un humano.

¿Qué puedo hacer?

Existe una petición ciudadana en Change.org —"Protejamos a la Ballena Azul: No más cruceros en Loreto"— pidiendo a las autoridades reconsiderar el decreto y proteger el santuario de la ballena azul durante la temporada en que estos animales llegan a alimentar, descansar y criar.

Si compartes la preocupación, tu firma puede ser parte de la presión colectiva.





 
 
 

1 comentario


Xareni Escarzaga
05 may

Es muy triste que decisiones 100% económicas acaben con estos santuarios, ojalá podamos dar marcha atrás. Gracias por este reportaje y por sus fotografías, son hermosas

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